MARCELINO RETAMAR

Troy Paiva, Hoyo con forma de corazón (2001)
Parte 1: Perspectivas sobre la ciudad
6 de junio – 5 de agosto
Señor pasajero: Lo que me molesta de usted es que ahora que estoy bajando del vagón se me ponga enfrente como queriendo entrar antes de que yo salga, cosa estúpida que me da ganas de romperle la cabeza a paraguazos, y lo haría si no fuera por que una vieja idiota me empuja desde atrás con un bolso.
¿Eh? ¿O sí? ¿O no? ¿Eh? (RAND es una organización que trabaja para las FFAA de EEUU. O sea: ojo).
Experimento. Casi literal, del sitio Feral Children: “En 1211, Federico II, Emperador de Alemania, en un intento por descubrir el ‘lenguaje de Dios’, crió a docenas de niños en silencio. El lenguaje preferido por Dios nunca emergió; los niños nunca hablaron en ningún idioma y todos murieron durante la infancia”. Bruce D. Perry, Childhood Experience and the Expression of Genetic Potential: What Childhood Neglect Tells Us About Nature and Nurture.
Cuento de terror. ¡Ah, haber mandado a este concurso un cuento que vi en un vagón de subte el martes 7 de junio! Era una hoja que decía más o menos así: “Hoy un tren de la línea D arrolló a una persona. Como los paramédicos estaban suspendidos por Metrovías, no pudieron asistirla, y murió. Esto prueba que a Metrovías no le interesa el bienestar de los pasajeros”. El 30 de junio todavía quedaban algunas de esas hojas.
Humor argénteo. Dice Aarón Mateo en Láminas plateadas: “Por qué no me gusta hablar: porque si hablo como quiero hablar nadie me entiende; porque para ser entendido debo hablar como los otros quieren que hable. Por eso tal vez prefiero escribir, aunque no sepa: porque a nadie importa que escriba sin que nadie me entienda, ni siquiera a mí; porque nadie me pide que escriba como otros para entenderme. Pero supongo que lo más honesto sería no decir ni escribir nada nunca”.
Matices. Antes creía que “alegría” y “tristeza” eran términos contradictorios, como “blanco” y “no blanco”, o que se excluían mutuamente, como “círculo” y “rectángulo”, etc. Ahora creo que hay zonas del significado de la palabra “alegría” a las que no llega a anular el de la palabra “tristeza”. Y viceversa. Entonces, puedo experimentar simultáneamente esas sensaciones a las que doy los nombres de “alegría” y “tristeza” más o menos como soy capaz de sentir “frío” y “curiosidad” sin que a nadie se le mueva un pelo. (Y alegrarme muchísimo al encontrar después este artículo del poeta Tamim al-Barghouti en el diario libanés The Daily Star. En castellano empezaría así: “Los antónimos son un fenómeno extraño en la lengua árabe. Existe una profusa categoría de palabras que significan una cosa y también lo opuesto a esa cosa. Por ejemplo, la palabra saleem significa ‘aquel que está curado’ así como ‘aquel que recientemente ha sido picado por una serpiente’. La palabra baseer significa ‘aquel que tiene una visión y una introspección grandes’, pero también significa ‘ciego’. Mawla significa ‘amo’ y ‘esclavo’, y wala significa ‘seguir’ y ‘liderar’. La palabra umma, que por lo general se traduce como ‘nación’, significa ‘la entidad seguida o que hace de guía’, pero también ‘la entidad que sigue y que es guiada’”).
Fa, loco. Leo a un filósofo muy conocido y llega un punto en que me parece que está queriendo engañarme, que está jugando con las palabras y las ideas más o menos como un mago con sus naipes, que pese a que haga esos malabares inteligentísimos a su ecuación le sigue faltando algo, que aunque disimule bastante bien se nota que su bigotito es postizo, y me entristezco, y digo pucha, y cuando se le cae un as de corazones se lo alcanzo para que siga con su espectáculo, y dejo que agregue a su cálculo orejudas blancas variables sacadas de una galera, y me ofrezco para ir al quiosco a comprarle una aspirina cuando estornuda y el bigote va a parar al escote de su secretaria, y ahí digo no es joda, hay que hacerlo, eh. Pero es una desilusión. Y no sé si soy yo muy desconfiado o él muy cándido, o yo demasiado enredado y sombrío y la Verdad tanto más clara y simple. (Estimado lector: esta disyunción no está completa. Fill-in-the-blank).
The Mothers of Invention. Dos polos en delicado desequilibrio: “Researchers at the Stanford University School of Medicine have shown for the first time that a sample of children who either have or are at high risk for bipolar disorder score higher on a creativity index than healthy children”. Fuente (de dudosos consejos): Idea Flow.
E. T. A. H. De corazones que laten bajo tierra) y para la gente que me da asco (y bebés que se convierten en chanchos) Alicia y Alejandra (hasta el escape imposible de un torturado al que le gustaba soñar despierto) Aquarela do Brasil (y el cuerpo del actor poseído que deja su carrera por los títeres.) el desalojo del yo (Todo concentrado como un rayo de luz blanca que sale de un prisma, al revés que en la demostración de Newton.) y yo me alejo más del cielo (Todo en un cuento escrito cuando E. A. P. andaba por los cuatro años de edad.
L. v. B. Y hace falta escuchar la Grosse Fuge para averiguar si no es verdad que con ella Ludwig van inventó la música avant-garde, más o menos por la misma época. Esta obra, según Stravinsky “una pieza musical absolutamente contemporánea que será contemporánea por siempre”, no fue comprendida en 1826 por sus contemporáneos. Hubo quien dijo entonces que los últimos cuartetos de cuerdas de Ludwig van eran “los confusos vagabundeos mentales de un sordo”, y hasta hoy en día se escriben artículos que enriquecen el significado de la palabra “idiota”, como éste de Dylan Evans en The Guardian Unlimited. Escuchar MP3 (25,2 Mb): Grosse Fuge (Peabody Simphony Orchestra, 2001).
En algún momento (al principio o al final de la fuga) habrá que caerse de espaldas como un personaje de historietas: ¡plop! Leer más: 1, 2, 3, 4.
Ava Gardner. Y luego preguntarse cómo es posible que en pleno 2005 la vanguardia esté situada en las primeras décadas del siglo XIX. ¿Qué corno es vanguardia, entonces? ¿Dónde queda la parte de adelante del Arte? ¿Y la retaguardia? ¿Acaso hay un ejército? ¿Contra qué o quiénes pelean, los vanguardistas? ¿La vanguardia (progresista) queda yendo a la izquierda, y la retaguardia (conservadora) a la derecha? ¿Es decir, se avanza hacia la izquierda y se retrocede hacia la derecha? ¿Estamos hablado de un giro? (¿El famoso ‘giro ideológico’? ¿O por ventura es lingüístico?) ¿Y por qué posicionar ideas estéticas o políticas a lo largo de un eje (unidimensional), y no en un plano (bidimensional) o en en un espacio (tridimensional)? (Hay gente que ya pensó en esto: “Positive and Negative Liberties in Three Dimensions”).
¿Qué hora es? De cuando unas horas duraban menos que otras, en qué se diferenciaba una hora o’clock de una natural, y otras curiosidades de la historia de la medición del tiempo. Por Jim McDonald en el blog Making Light. Ver también este comentario, en que se advierte sobre el peligro de que, a-menos-que-hagamos-algo, allá por el año 5033 el mediodía sea en la medianoche. Me pregunto si Sting habrá pensado en esto cuando escribió la la letra de “Jeremiah Blues”: “It was midnight, midnight at noon / Everyone talked in rhyme / Everyone saw the big clock ticking / Nobody knew, nobody knew the time”.
The Madman’s Narrative. El tempo musical como la velocidad de un alma respecto de su cuerpo, por George Antheil (que, como Ernesto Teodoro Amadeo, era compositor), en el sitio Antheil.org.
Universo de locos. Todas las leyes de la física prohíben que las sondas Pioneer 10 y 11, que viajan con los motores apagados, aceleren. Pero... ¡aceleran! Fuente (de científica divulgación): Zapping n. 264 por Marcelo Dos Santos en Axxón. Ver después el n. 281. Con tiempo.
Todos dicen. Me comenta Contursi, Pablo: “Decir que ‘With or Without You’ de U2 tiene una progresión armónica parecida a ‘So Lonely’ de The Police es hablar de música. Decir que el riff de ‘Post-crucifixión’ de Pescado Rabioso usa una escala pentatónica, también. Decir que la métrica de ‘Seven Days’ de Sting es 5/8, también. Decir que la octava se puede dividir en 2, 3, 4, 6 ó 12 partes iguales, también. Decir que una serie de subdivisiones rítmicas cada vez más pequeñas puede sonar igual que un accelerando, también. Decir lo que dicen y escribir lo que escriben los periodistas de rock, no, ni por puta casualidad. Lo peor es que la gente toma en serio a estos burros lobotomizados, a estas larvas putrefactas, a estos hongos infames, a... Perdón, perdón. De hecho te llamaba para preguntarte por qué en lugar de reflexionar tanto acerca de la escritura no te dedicás de una maldita vez a escribir cuentos o poesías”. Le contesto que eso es para gente que esté dispuesta a mostrar debilidades, defectos y contradicciones, y que disfrazarse de opinador-que-está-de-vuelta-de-todo está muy bien visto y además es mucho más cool. Le pregunto si tiene algo más que decir, y contesta: “¡No publiques esto!”.
All we are saying... “En donde se cuenta el modo en que una especie de homínidos superiores elige a su jefe”, microcuento de Mirko Clawsewicz: “En cierta democracia, el filtro de las elecciones se aplica para que de los megalómanos cretinos obtenga el poder el más inescrupuloso: aquél que ordenará, llegado el caso, matanzas como quien pide un café. Como si dijera la gente: ‘A usted le otorgamos el poder de reventarnos y de obligarnos a reventar a otros, pues ha desmostrado a lo largo de la campaña electoral ser el más apto’. En las dictaduras los megalómanos cretinos toman el poder por la fuerza”.
Atentado. Microcuento de Piotr Constantinovich: “Un experto en fong shuei halla dos grandes obstáculos en occidente para el óptimo flujo de la energía ki a escala global. Luego planea el mayor atentado de la historia”.
Chino básico. Así se pronuncia en chino. Así en inglés. (Cortesía de: Wikipedia).
Demostracionando la ignoradicidad. Dice el presidente de los Estados Unidos en esta entrevista imaginaria: “I would also add that these negative nosayers are demonstrationing their ignoratissity of science”. Curioso: habla igualito que Mediócrates de Pedestrium.
Vanguardia y angustia. En El Interpretador n. 19 escribe Barbarito que escribe Escohotado: “Esta angustia [la del arte] (...) resulta de la decepción ante su credulidad traicionada o el tener las manos vacías tras la aventura del sentido, luego de haberla iniciado con la esperanza de obtener cosas seguras”. Nada hay acá, ni siquiera una puerta que nos esté destinada y no podamos franquear. Ni mucho menos una puerta que no nos esté destinada. Tampoco guardias, ni leyes, ni esperas.
Señor lector: “No confunda los enlaces falsos (que llevan a nada, a lugares en que nunca hubo nada) con los vencidos (que llevaban a algo que ahora, misteriosamente, ya no está). O bien confúndalos (ya que no le queda otra) pero sabiendo que lo hace. Vale decir, no confunda la aparente identidad de los enlaces falsos y los vencidos, con su verdadera diferencia. En otras palabras: sea claro para confundirse, no mezcle las dos clases de confusiones. No genere una única confusión pequeña allí donde hay sólo dos enormes malentendidos. Gracias por su incomprensión”. Esta nota debió salir antes en Mr. P.C. pero se traspapeló.
Izquierda y derecha. Escribo “http://en.wikipedia.org/wiki/Mirror” y leo: “Contrary to popular belief, mirrors do not actually reverse left-to-right; they actually reverse front-to-back. Light rays reflecting off a mirror have their front-to-back direction reversed, while the left-to-right and top-to-bottom components of their direction remain unchanged. The confusion comes from the perception that if a person were standing behind the mirror facing us, as our reflection seems to, then they would be reversed left-to-right relative to ourselves. However, this left-to-right reversal is not performed by the mirror, but rather by this imaginary person turning around left-to-right to face us from behind the mirror”.
Mi suegra es un hámster. Ya se han creado híbridos de conejos y humanos, dice National Geographic. Y cuando un niño humano sea hijo de un par de ratones, ¿qué?
La edad dorada del grotesco. Una vez alguien me dijo: “Si te gusta Lautréamont, te tiene que gustar Marilyn Manson”. No sé qué le respondí. Quizá esto: Marilyn Manson sabe cómo llamar la atención. Y ha sabido encontrar un segmento desocupado en el mercado discográfico: el de los adolescentes que no se identifican con las Spice Girls ni con Metallica ni Radiohead. (No me gusta Manson; y tampoco puedo decir que me guste Lautréamont: me gusta lo que me imagino al leerlo. Quiero decir, y ya empiezo con las aclaraciones de aclaraciones de aclaraciones: me gusta lo que veo en mi mente cuando, hostigado por la lectura de los Cantos de Maldoror, los aparto un segundo de mi vista, no para mejorar el libro, que es inmejorable en ambos sentidos, sino para mejorar mi imaginación. “Y con mi imaginación hago lo que quiero”, diría yo si alguien apuntara que los Cantos no tienen defectos, y que cómo me atrevo y quién soy para). Y pudiese haber dicho también: Marilyn Manson no inventó nada. Ver acá, y guarda porque hay imágenes que pueden herir la sensibilidad de algunos espectadores. No digan que no avisé.
Problemas de conducta. Va con aclaraciones añadidas, y algo resumido, y algo corregido: “Los híbridos heredan de sus padres de especies diferentes rasgos de comportamiento que a veces entran en conflicto. La conducta inusual de un vástago híbrido puede confundir a una madre pura sangre. Cuentan que una leona que había tenido cachorros de ‘leopón’ (con un leopardo) estaba afligida porque trepaban a los árboles y se metían en el agua, cosas que los leones no suelen hacer. Los ‘tigones’ (crías de tigre y leona) pueden heredar una fascinación con el agua que angustie o desazone a su progenitora y, como los ‘ligres’ (crías de león y tigresa), exhibir conflictos entre la sociabilidad leonina que los impulsa a formar manadas, y el instinto de tigre que los urge a no tolerar compañías”. Fuente (de adorables bestezuelas): The Messybeast.
Mark Tate. Sharon Chapman.
Charles Monroe. Etc. Y hablando de loquitos que matan a famosos...
Humor metalizado. ¿Quién pudo ser el malvado que mató a este hombre del Renacimiento?: “Euronymous además daba discursos sobre métodos de tortura inventados por él mismo y sobre la posibilidad de incitar a los jóvenes a la violencia a partir de su música”. Esta banda noruega de death metal quita dudas de que mal y estupidez sean una misma cosa. Fuente (de negros humores): Weblocke.
Futilidad de los mantras. Bagism bed-in, bagism bagism, bed-in bagism, bed-in bed-in.
Love killed Cobain. Del mismo modo que una falsificación (¿por qué se entiende mejor si digo hoax?) puede mirarse como un fragmento concreto de ficción inserto en el mundo real, ya sea dicha ficción berreta (la sirena de P. T. Barnum) o bastante más elaborada (las peripecias temporales de John Titor), la teoría de que Kurt Cobain no se suicidó es un cuento de misterio en el que jugar a ser detective (agotando los enlaces de este sitio, por ejemplo) puede darnos uno que otro susto: Eldon Hoke murió en circunstancias poco claras una semana después de contar en una entrevista que Courtney Love le había ofrecido 50.000 dólares para matar a Kurt. Just because you’re paranoid / Don’t mean they’re not after you. Esta teoría conspirativa, que no habría que desestimar sin haber investigado lo suficiente, me recuerda que eso que llamamos “la realidad” es un guión aprobado que no da cuenta de las tachaduras ni las correcciones por las que pasaron sus borradores. (Tener en cuenta que en la época de la dictadura las Madres de Plaza de Mayo eran para muchos argentinos unas “locas”, etc). Además, pensar que ese guión está sujeto a permanentes cambios. Y que la película (sigo la idea, y ya termino) se filma cuando el actor protagónico ha muerto. Come on people now, smile on your brother and everybody get together, try to love one another right now...
Revelaciones. Hablando de correcciones, recuerdo que hace un año alguien que conozco bastante dijo que nunca usaba el corrector del Word. Alguien le preguntó cómo hacía, y él contestó que al programa lo usaba con todas las opciones de corrección deshabilitadas (esos subrayados, esas sugerencias) y sin ningún ícono de herramientas a la vista, es decir con la hoja ocupando casi toda la pantalla. Yo le creí, pero porque es una persona que conozco bastante: se olvida de su nombre, pero es capaz de continuar una conversación luego de un año. Recuerda lugares que imaginó hace trece años (escenarios para cuentos nunca escritos), mensajes que leyó hace once (“No tengo recuerdos tristes. Soy joven”; y no en internet, no), melodías que escuchó hace nueve (Won’t you share a common disaster? / Share with me a common disaster), pero no recuerda quién dijo aquella vez: “Al Fombra soy yo”. Yo sí.
[N. del E., mayo de 2009: Al Fombra es el seudónimo de una persona que armó cierto revuelo hace unos años con el blog burlesco Bajo la alfombra. No se sabe quién fue. Una de las pocas referencias que quedan en internet es este post en Wimbledon].
Bloguense pelota. Estas páginas de Mr. P.C. van dedicadas a estos músicos, todos vivos y en actividad de vivir y de hacer música, de los que la argentina esfera blógica, ¡oh, blogal poliedro de infinitas jetas!, no para de hablar: Bill Frisell, David Fiuczynski, John Zorn, Michael Brecker, Mike Stern, Trilok Gurtu, Egberto Gismonti, John Abercrombie, Marcus Miller, Marc Johnson, Vernon Reid, Bela Fleck. A estas bandas: Irakere, Stuurbaard Bakkebaard, Meshuggah. A este compositor: György Ligeti. Es verdad que brillantes artistas como Robbie Williams, Airbag o los mismísimos Rolling Stones quedan relegados por la enorme maquinaria publicitaria de que aquella gente goza. Uno se pregunta cuándo los jóvenes bloggers de esta parte del mundo olvidarán un poquito el jazz para escuchar bandas de rock o pop o tecno inglés. Cuándo alguien se fijará en grupos desconocidos como Coldplay y The Darkness y The White Stripes, y no en esta música clásica contemporánea tan de moda. Cuándo van a escuchar a Manu Chao o a Andrés Calamaro, y no a King Crimson ni a Santiago Vazquez ni a Sinikka Langeland. Cuándo en TN voy a ver una entrevista de “Bebe” Contepomi al tipo que toca el sicus y el charango en el subte. Uno pone MTV y Ligeti siempre está. John Scofield: hasta en la sopa. De Tadeusz Paciorkiewicz ya estamos hartos. Y John McLaughlin tapa de todas las revistas. Me molestan estos consensos: son espejismos en los que conferirse rectitud y exquisitez.
última revisión: 29 may 09
